Desde  la conservación de los alimentos ha sido un aspecto relevante para todo ser humano, pues de esto dependía su supervivencia.

Anteriormente, desacelerar el proceso de deterioro de los alimentos era toda una incógnita. Hoy, se utilizan una gran variedad de aditivos alimentarios con el objetivo de prolongar la vida de los alimentos.

Éstas, son sustancias que se añaden a los alimentos para promover su conservación y facilitar su elaboración, y aunque no tienen por qué añadir ningún valor nutricional ni culinario, sí suelen utilizarse para hacer un alimento más atractivo.

Existen dos tipos de aditivos, los directos e indirectos. Los directos pueden ser artificiales o naturales, los primeros son hierbas o especias que aportan sabor a los alimentos, mientras que los indirectos pueden encontrarse en el alimento durante o después de que éste se procesa. Éstos no se han utilizado ni se colocan en el alimento a propósito y están presentes en pequeñas cantidades en el producto final.


Algunas de las funciones principales de los aditivos alimentarios son:


1. Añadir nutrientes.

2. Ayudar a procesar o preparar los alimentos.

3. Mantener el producto fresco:  las bacterias y otros microorganismos pueden provocar enfermedades transmitidas por el consumo de alimentos. Los conservantes reducen el daño que estos microorganismos pueden causar.

4. Hacer que el alimento sea más atractivo.

5. Los aditivos directos pueden ser artificiales o naturales.

6. Le dan al alimento una textura consistente y lisa: los emulsionantes evitan que los productos se separen; los estabilizadores y los espesantes proporcionan una textura uniforme.

7. Mejoran o conservan el valor nutricional: muchos alimentos y bebidas están fortificados y enriquecidos para suministrar vitaminas, minerales y otros nutrientes a muchos alimentos.

8. Preservan el sabor: algunos conservantes ayudan a preservar el sabor de los alimentos horneados porque evitan que las grasas y los aceites se vuelvan rancios.

Dentro de los tipos de aditivos existe una subdivisión, dentro de los directos e indirectos, que son:



1. Aromatizantes: en la industria alimentaria no hacen referencia al olor del alimento, sino al aroma que desprende cuando se ingiere, cuando está en la boca.

2. Colorantes: se utilizan para llamar la atención del consumidor proporcionando al alimento un color más vivo.

3. Conservantes: con el fin de evitar el deterioro de los alimentos a causa de la acción de múltiples microorganismos.

4. Antioxidantes y reguladores del pH: además de los microorganismos, la oxidación del propio alimento es una de las reacciones químicas que más deteriora el producto.

5. Correctores de acidez: los acidulantes son sustancias químicas que se añaden al alimento para cambiar su acidez o potenciar el sabor.

6. Espesantes: los espesantes se utilizan para aportar textura al alimento, suelen estar extraídos de productos naturales ya sean vegetales o de origen bacteriano.

7. Saborizantes: dentro de los saborizantes se encuentran los edulcorantes y los potenciadores del sabor. Los edulcorantes añaden dulzor al alimento y pueden ser naturales (como el azúcar de cáñamo o la miel) o sintéticos, como la sacarina o el aspartamo.

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